Sobre los “derechos”

Nuestra democracia ha puesto mucho más énfasis en publicitar derechos que en reclamar deberes, y así no puede funcionar bien: ya dijo Montesquieu que la democracia se basa en la virtud, es decir, en el cumplimiento de las obligaciones. La clase política se ha dedicado a adular a las masas para conseguir votos, haciéndoles creer que tienen derecho no solo a recibir algo a cambio de nada, sino de recibirlo a perpetuidad. Todo el mundo tiene derecho a un AVE y a un aeropuerto cerca de su casa, sin ir más lejos. Hay unos Reyes Magos o un Papá Noel implícitos en la democracia española: nunca se menciona quién paga los regalos, quién financia esos derechos sin contrapartida.

Visto en “Balance provisional de la catástrofe” por César Molinas en El País

Efectos del capitalismo

This can be seen in the fact that today, the average worker works 40 hours per week, while a worker of a century or so ago worked 60 hours a week. For the 40 hours he works, the average worker of today receives the goods and services comprising the average standard of living of 2011, which includes such things as an automobile, refrigerator, air conditioner, central heating, more and better living space, more and better food and clothing, modern medicine and dentistry, motion pictures, a computer, cell phone, television set, washer-dryer, microwave oven, and so on. The average worker of 1911 either did not have these things at all or had much less of them and of poorer quality.

Visto en “In Praise of the Capitalist 1 Percent” por George Reisman