Un mes a 110 km/h. Ahorro 2,9%

Logo_No110Hace poco más de un mes que el Gobierno implantó la reducción de velocidad máxima en autopistas y autovías a 110 km/h.

Veamos mi experiencia práctica.

Antes de la nueva norma, el ordenador de a bordo de mi coche marcaba un consumo de 6,9 litros cada 100 km. Esta media fue obtenida a lo largo de 4.000 km.

Tras la entrada en vigor de la reducción, efectivamente reduje mis hábitos de conducción en 10 km/h.

Pues bien, tras un mes y aproximadamente 1200 km de distancia haciendo un recorrido muy similar (de casa al trabajo y algún trayecto corto de fin de semana), el ordenador marca un consumo de 6,7 l/100 km.

Si mis olvidadas matemáticas no me fallan esto es un ahorro del 2,9%.

Más referencias:

http://www.movimiento140.com/noalos110.asphttp://www.movimiento140.com/movimiento140.asp

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La semana liberal (10-abr-2011)

Tras unas semanas de ausencia, nueva edición de los artículos y enlaces más interesantes del mundillo liberal.

¿Qué son los tipos de interés? – Juan Ramón Rallo

Interesante definición de lo que significa el tipo de interés y qué papel juega en la economía.

Aplicando este conocimiento a la crisis actual, hay que notar que los tipos de interés no los fijan libremente los agentes económicos como cabría esperar. Cada uno puede tener una preferencia distinta, o distinta aversión al riesgo, a la hora de prestar su propio dinero.

En cambio el tipo de interés lo fija el banco central de una forma arbitraria. Antes de la crisis lo fijó muy bajo, fomentando el auge del crédito y la concesión de hipotecas. Parece claro que mantuvo esta política demasiado tiempo dando lugar a una burbuja de enormes dimensiones. Si el tipo de interés no estuviese manipulado por el banco central sino que fuese fijado por los agentes económicos es muy probable que no se hubiese llegado tan lejos como se llegó.

La falacia de la ventana rota

Vídeo (en inglés) que explica la falacia de la ventana rota, originalmente expuesta por Bastiat. Según esta falacia ampliamente extendida, la destrucción es buena para la economía ya que se genera actividad en la reconstrucción. Tras el tremendo terremoto de Japón algún economista dijo que el terremoto sería bueno para la economía japonesa… lo cual evidentemente es un absurdo.

Aquí hay una reseña de “La Rebelión de Atlas” por José Carlos Rodríguez.

Por cierto… ¿quién es John Galt?

Anguita dice verdades como puños

O al menos esa es la coletilla con la que se circula por las redes sociales este vídeo de Julio Anguita en 59 segundos:

Desde el respeto que me merece Julio Anguita, que ya quisiéramos ahora tener políticos de su altura e integridad, de lo que dice al principio sobre la "dictadura de los mercados" hay dos cosas que él quiere significar. Con una no estoy de acuerdo y con otra coincido en el diagnóstico pero no en la solución.

1) Dice "los mercados marcan las condiciones a los gobiernos" y que por ello “se rompe el principio democrático”

Se refiere probablemente al hecho de que los mercados ya no prestan más dinero a los gobiernos en apuros. Aquí fue muy acertada la frase del socialista (sí, sorprendente por su clarividencia) Fernández Vara: "Cuando se hace política con el dinero de los mercados, uno se arriesga a que los mercados te pongan condiciones".

Es decir, el problema no está en que ahora ya no te presten dinero, sino en que previamente has gastado más de lo que tenías. Te has metido en un lío tú solito.

El ahora malvado mercado es el mismo que antes sí que prestaba dinero y alimentaba el gasto desmedido del Gobierno de turno. ¿Es que antes cuando prestaba el mercado era bueno o qué?

En esta parte de su argumento no estoy nada de acuerdo con Anguita y absolutamente sí con la frase Fernández Vara.

2) Se pregunta Anguita "¿quién elige a los mercados?".

La respuesta es: USTED. Usted y todo aquél que gasta libremente su dinero.

  • Cuando metes tu dinero en el Santander y no en el Tríodos Bank (banca que invierte en fondos sostenibles),
  • cuando compras energía de cualquier tipo a Endesa y no el contrato de energía verde de Iberdrola (por ejemplo si eres ecologista y/o antinuclear),
  • cuando compras Nike en vez de otra empresa (si estás en contra de la explotación infantil que supuestamente realiza Nike),
  • etc.

Todos somos el mercado y todas y cada una de nuestras decisiones influyen. Quizá sólo un poquito cada individuo pero influyen.

‎3) Dice que "los mercados" ponen las condiciones a los Estados.

Supongo que se refiere a las grandes corporaciones y poderosos. Por supuesto estoy de acuerdo en el diagnóstico. Los poderosos siempre han intentado y conseguido que el Estado les concediese leyes, ayudas (p.ej. rescates) y otros privilegios y monopolios.

La solución de Anguita es "más Estado" e "impedir" que estos poderosos sigan aprovechando los resortes del Estado. Pero si sucesivos gobiernos de distintos colores han caído en el mismo vicio ¿qué nos hace pensar que con "más Estado" el problema no va a ocurrir? ¿Cómo va Anguita a mágicamente “impedir” que los poderosos sigan utilizando las instituciones a su favor? Más bien al contrario, "más Estado" hace que los poderosos tengan más opciones para manipular y favorecerse.

En mi opinión, si el Estado no tuviese tanto poder para afectar a la vida de los ciudadanos, si realmente los poderes del Estado estuviesen limitados a lo imprescindible, entonces las corporaciones y poderosos no podrán utilizar estos resortes que les brinda el Estado para favorecerse en detrimento de los ciudadanos.

Por supuesto no es todo ni tan blanco ni tan negro, ni tan sencillo como lo pinta Anguita ni tan fácil como lo pinto yo. Hay muchos grises pero estoy convencido de que ir hacia las soluciones que propone Anguita sólo empeoraría las cosas.