Las televisiones públicas ¡¡nos cuestan dinero!! (y mucho)

Oído en el programa matinal de Cadena 100:

Si te gusta y ves habitualmente las televisiones públicas autonómicas, que sepas que te cuestan dinero

¡Oh sorpresa! ¿Acaso pensabas que eran gratis? Parece increíble la candidez de muchos que, como este locutor, piensan que los “servicios” proveídos por el Estado son realmente gratuitos. Pues no. Despierta. Los pagas con tus impuestos. Te lo quitan de tu trabajo.

Viene el notición a cuenta de un informe en el que se comprueba que las televisiones públicas cuestan 144 euros anuales por hogar. Es más, en los últimos años, el pozo sigue aumentando:

  • los trece grupos autonómicos de radiotelevisión perdieron 772,3 millones en 2009, una cifra que se eleva a 1.586 millones -un 5,7% más que el año anterior- si se suman los 813,7 millones percibidos en subvenciones.
  • la cifra de subsidios recibidos por el conjunto de la televisión pública a 1.362 millones de euros, un incremento del 26% respecto al año anterior.
  • Durante el periodo comprendido desde el ejercicio 2006 hasta la fecha, el incremento total del importe de las subvenciones ha sido del 48%
  • gastos de personal: se incrementaron un 6% en 2009 tanto en la televisión estatal como en la autonómica pese a la crisis económica

Y para el locutor de Cadena 100, comentarle que donde aquí dice “subvenciones” tienes que leer “tu dinero”.

En la imagen, lo que le cuesta a cada hogar la televisión pública anualmente:

Especialmente sangrante este despilfarro en esta época de crisis y de ajustes obligatorios impuestos por esos mismos políticos que no tienen reparos en gastar en la televisión, en “su” tele.

¿Alguien puede comentar una sola función de la televisión pública, aparte de servir de altavoz al político al mando en cada taifa, en una época donde hay decenas de canales a tu disposición? Bajo mi punto de vista, la tele pública debería desaparecer. No tiene ninguna justificación. Es un asalto a tu bolsillo solo para mayor gloria del mandamás de turno. No hay periódico público y nadie lo echa en falta.

Ojo, que este informe ha sido presentado por la asociación de televisiones privadas. No pensemos que estos elementos son unos liberales amantes del libre mercado y de la libertad del individuo. Estos lo que persiguen es quedarse con la tarta publicitaria que ahora comparten con las autonómicas, y fortalecer su situación de oligopolio mediante los resortes del Estado.

No han apelado a la incongruencia de la existencia de la tele pública, no. Lo que han sugerido estas lumbreras es que en vez de financiarse las teles públicas del presupuesto general se financien… ¡¡por una tasa!! Pero ¿de dónde piensa este genio que salen las tasas? Sí, exactamente del mismo bolsillo que los impuestos: del tuyo y del mío.

Referencias:

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¿Por qué hay tanto paro en España?

Pues una de las más importantes causas es que es muy difícil hacer empresas en España. En el recién publicado informe Doing Business 2011, España aparece en el puesto 49 entre los países con más facilidades para hacer negocios.

No es una gran posición. De hecho entre los países de la OCDE sólo hay 4 en peor posición (Chequia, Polonia, Italia y Grecia). En el último año España ha bajado una posición.

Pero el escándalo viene en otro de los rankings. Uno de los factores que se analiza es la facilidad para empezar un negocio. Este es el ranking de España:

¡¡Puesto 147!! Con compañeros de viaje de tan dudoso éxito económico y prosperidad como Congo, Zimbabwe, Argelia u Honduras. Entre la OCDE sólo Grecia está peor y sólo 3 países más están por debajo del puesto 100 (pero más cerca del 100 que del 150).

En fin, que es sólo un ranking y su método de evaluación puede ser discutido. Pero me parece muy indicativo el aparecer en tan mala posicion.

Si está claro que son los empresarios los que crean trabajo y que lo hacen a través de las empresas,  el hecho de poner tantísimas trabas a la creación de empresas lógicamente hace que el paro esté tan alto.

Referencias:

Informe Doing Business 2011 – Banco Mundial

Informes históricos y a medida sobre los rankings de Doing Business – Banco Mundial

Tea Party, por un estado más pequeño

Tenemos las elecciones al Congreso y Senado de EE.UU. encima. En los medios de comunicación españoles se está haciendo un amplio seguimiento de la campaña. El novedoso fenómeno del Tea Party ha descolocado un tanto a los analistas políticos de estos medios y lo más que se les ocurre para definir a los partidarios de este movimiento es adjetivos como ultraconservadores, el ala más radical si eso es posible del partido republicano, colocarlo junto a la demonizada Esperanza Aguirre y lugares comunes similares dentro del estereotipo progre “que viene la derecha” sin entrar en más detalle.

Pero ¿qué es eso del Tea Party? ¿De dónde han salido? ¿Qué pide esta gente? Intentaré detallar lo que conozco de este asunto que he seguido desde hace un par de años a través de la web. Antes de entrar en materia hay que poner brevemente el contexto apropiado para su mejor comprensión.

La fundación de EE.UU. y la mentalidad americana

Boston Tea Party Currier coloredLos EE.UU. nacieron como rebelión ante un gobierno, el británico, que imponía unas fuertes cargas a las colonias norteamericanas. Como reacción los colonos se rebelaron (el Tea Party original, o Motín del Té de Boston de 1773) y finalmente se independizaron. A la hora de redactar la nueva Constitución mentes como Washington, Franklin o Jefferson pusieron mucho empeño en limitar las funciones del nuevo Gobierno para intentar que no se repitiera la situación.

En cuanto a la mentalidad estadounidense en general es de un gran individualismo. Normalmente el ciudadano medio no espera que el Gobierno le saque de ningún apuro y venga en su socorro como nos ocurre aquí. Sabe que será su trabajo el que le haga prosperar. Los emprendedores allí son admirados mientras que aquí son envidiados e incluso se les ponen palos en las ruedas.

Ron Paul

Ron Paul 2007Ron Paul es político y congresista por Texas por el partido republicano. Durante su larga carrera ha defendido principios relacionados con la libertad individual y las buenas prácticas económicas por parte del Estado. En coherencia con sus principios libertarios aboga por un Estado más pequeño. Otro de sus caballos de batalla ha sido el respeto a la Constitución de los EE.UU.

Se presentó a las primarias republicanas para la presidencia en 2008 aunque no tuvo apenas apoyo del partido, aunque sí algo más a nivel popular. Uno de los eventos que organizó para recaudar fondos lo hizo coincidir con el aniversario del Motín del Té original, el 16 de dciembre de 2007, logrando una donación record en 24 horas. Se cree que este hecho pudo marcar que en el futuro este movimiento retomara el nombre de Tea Party.

Desde el Congreso continuó plantando cara a las políticas que incrementaban el peso del Gobierno y denunciando que el Estado federal se estaba arrogando funciones que constitucionalmente no le correspondían. Esto ocurría ya en la época de Bush. Hay que mencionar que en los EE.UU. los partidos no son bloques monolíticos como aquí sino que las figuras políticas con sus ideas propias se cobijan en el paraguas del partido que les es más afín.

A través de Internet Ron Paul fue lanzando una serie de campañas de concienciación y uniendo poco a poco a gentes que pensaban de la misma manera.

Creciente expansión del Estado en EE.UU.

Los últimos gobiernos de EE.UU. han resultado en un crecimiento notable del Estado y de la deuda pública, igualmente bajo gobiernos demócratas (Clinton, Obama) como republicanos (Bush). Prueba de la flexibilidad de los partidos es que el propio partido republicano ha pasado varias veces de defender ideas sobre un Estado pequeño a ser un firme impulsor de un Estado grande (los llamados neocons, Bush).

Las últimas guerras (Irak, Afganistán) han elevado alarmantemente el nivel de deuda pública. La crisis económica también han llevado a una fuerte intervención estatal, en este caso a favor de los grandes bancos y corporaciones. En palabras del juez Andrew Napolitano (presentador de TV y defensor de la libertad individual):

“I believe we have a one party system in this country, called the big-government party. There is a Republican branch that likes war and deficits and assaulting civil liberties. There is a Democratic branch that likes welfare and taxes and assaulting commercial liberties.”

Creo que hay un sólo partido en este país, el Partido del Estado Fuerte (o “Grande”). Hay un ala republicana a la que le gusta la guerra, la deuda y restringir las libertades civiles. Hay un ala demócrata a la que le gusta el estado del bienestar, los impuestos y restringir las libertades comerciales

El ciudadano medio estadounidense tiene una fuerte conciencia de que todo esto se paga con impuestos y que estos finalmente se restan del fruto de su duro trabajo.

Surgimiento del Tea Party

Es en este contexto durante las últimas intervenciones de Bush aprobando las ayudas a los bancos cuando un grupo de gente empezó a preguntarse cosas y a moverse, encontrando representación y centrándose en la figura de Ron Paul. Las elecciones presidenciales de finales de 2008 se llevaron toda la atención política y paralizaron momentáneamente este surgimiento.

Al llegar Obama al poder y continuar con las medidas intervencionistas, finalmente se empezaron a organizar protestas en contra de estas medidas. Algunos de los protestantes se disfrazaron de aquellos colonos que hicieron el Motín del Té. Esta analogía pronto se hizo popular, ya que una de las reclamaciones es la vuelta a los principios constitucionales nacidos de aquella revuelta de 1773. De ahí el nombre de este movimiento.

Se puede criticar al movimiento Tea Party no haber protestado durante el mandato de Bush, pero si observamos los debates en foros y el apoyo popular recibido por Ron Paul en las anteriores elecciones comprobaremos que había algo en el ambiente, y que no es simplemente una reacción anti-Obama sino una reacción contra el Gran Gobierno (o Estado Fuerte).

Ideario del Tea Party

El ideario se basa en la vuelta a los principios constitucionales y el respeto a las libertades individuales. Esto pasa por una disminución del tamaño del Estado, ya que a más Estado menos libertad, y finalmente una reducción de impuestos para preservar el fruto del trabajo de cada uno (se enmarca en el individualismo del que hablábamos).

El Tea Party son sobre todo miles de asociaciones locales. No hay estructura ni líder. El Tea Party nació como un movimiento contra los impuestos y un gobierno demasiado grande. A partir de ahí, se mezcla todo. Insisten mucho en la Constitución y en los padres fundadores. También quieren reducir la nueva reforma sanitaria y la inmigración. Son gente enfadada, pero las alternativas que proponen no están claras.
ObamaWorld

Simplemente este es el punto central que une a todo el movimiento, y que tanto ofende a la prensa progre en España: “horror, ¡¡están pidiendo menos Estado!!”. Aquí desde nuestro fuerte estatismo y amor por Papá-Estado-que-nos-lo-solucionará-todo no somos capaces de entender porque algunas personas pueden no estar a favor de la intervención del Estado o nos llevamos las manos a la cabeza cuando vemos que en EE.UU. hay una notable oposición a la reforma sanitaria de Obama. Espero que el contexto anterior al menos ayude a entender estas posturas aunque no se compartan.

Por ejemplo, para limitar la escalada de injerencia legislativa del Estado Federal proponen algo tan simple como que en cada propuesta de ley se enumeren explícitamente los artículos de la Constitución en que se autoriza al Congreso a elaborar dicha ley. No parece ni muy revolucionario, ni muy ultraconservador, el pedir que los órganos del Estado respeten la ley…

Evolución reciente del Tea Party

A partir de aquí como todo movimiento emergente, se han ido añadiendo personas y políticos aprovechados de todo pelaje. Desde algunos elementos racistas (que se pueden encontrar en cualquier partido) hasta políticos profesionales rebotados buscando protagonismo como la ex-candidata a vicepresidenta Sarah Palin que de repente se ha subido al carro Tea Party y parece ahora mismo como si lo hubiese fundado ella.

También hay polémicas noticias sobre los posibles financiadores de este movimiento, aunque hay que recordar que habitualmente en EE.UU. todos reciben donaciones de muy diversas y a menudo polémicas fuentes por lo cual no veo nada de extraordinario en estas noticias.

A mí me parece el juego habitual de aprovechados y de los que intentan desacreditar cualquier atisbo de revuelta popular.

Por lo pronto han logrado colocar unos cuantos candidatos a Congreso y Senado en las elecciones legislativas de 2010. La mayoría de estos candidatos han contado con apoyo popular y han salido a pesar de la oposición de la maquinaria del partido republicano (recordemos el sistema de primarias), por lo que creo que todavía son políticos con “ideales puros” (en la medida en que lo puedan ser en este momento).

¿Futuro imperfecto?

¿Será un movimiento efímero? ¿Lograrán los políticos y grupos de interés estropearlo? No lo sé. Tengo esperanza en las convicciones de los estadounidenses acerca de la defensa activa de sus derechos civiles y que finalmente sean los ciudadanos los que dicten la agenda de unos políticos que allí se deben a su electorado a diferencia de aquí. Si finalmente un puñado de estos candidatos sale elegido en las elecciones quizá veamos un cambio real de políticas en los EE.UU.

A unos nos gustará este cambio y a otros evidentemente no.

Lo que sí espero es haber arrojado un poco más de luz sobre el Tea Party a los que hayáis aguantado esta larga lectura. Por supuesto cualquier dato o enlace adicional será bienvenido.

Referencias:
El “misterio” de las “Tea Parties” – Materias Grises
Quién hay detrás del Tea Party y hasta dónde pueden llegar – ObamaWorld
Tea Party Movement – Wikipedia (en inglés)
E. Aguirre: una peligrosa representante del Tea Party en España – La libertad y la ley
Tea Party – La libertad y la ley
If Tea Partiers are such deluded fools, why are they doing so well? – Daniel Hannan
The Tea Party’s Brain – The Atlantic